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      HORARIO DE ENTRENAMIENTO

    De lunes a viernes de 19 a 21 h

    y los sábados de 11 a 13 h.

    P�gina personal Miguel �. Villalba y de su grupo
       
    Técnica de:
    Longitud

    Triple

    Claudia
    Laura Sara
    Zahira  

    Visitas TOTALES:

     

    Visitas TEMPORADA:

      

    ¡¡¡RETOOO!!!

     

    DE LOS PERTIGUEROS

     

    ¿ACEPTAMOS?

     

    ¿QUE JUEGO?

    SALTO DE LONGITUD:

     

    HISTORIA:

    Aunque practicado desde los orígenes del hombre con un objetivo utilitario, muy pronto se le consideró como una de las manifestaciones más espectaculares de las posibilidades humanas. Así, no es nada extraño que figurara, con una forma más o menos codificada, por ejemplo, en el programa de algunos juegos celtas 2000 años antes de nuestra era. Aunque en el programa de los juegos olímpicos de la antigüedad encontramos una prueba integrada en el pentatlón llamada “salto de longitud”, se trataba de un pentasalto simultáneo y, por tanto, con más relación con los multisaltos o el triple salto.

    Vistos sus antecedentes, el salto de longitud ya formaba parte del programa competitivo de los primeros campeonatos de Inglaterra en 1866 y en los primeros Juegos Olímpicos de la era Moderna celebrados en Atenas en 1896 (las mujeres se incorporaron en Londres-1948). La técnica utilizada inicialmente fue la de “agrupado o en cuclillas”, pero durante el primer cuarto del siglo XX ya se utilizaron todas las variantes técnicas del vuelo que estudiaremos en el apartado del Modelo Técnico: “Natural”, “Extensión o colgado” y “Pasos en el aire o tijeras”.

    El primer hombre que sobrepasó la barrera de los 7.00 m fue el irlandés John Lane en 1874 (7.05 m, técnica en extensión) y tuvieron que transcurrir 26 años antes de que el estadounidense Meyer Prinstein (técnica uno y medio) saltara 7.50 m.

    En 1935 Jesse Owens (USA, técnica dos y medio) superó la barrera de los 8 m (8.13), récord que permaneció vigente durante 25 años hasta que Ralph Boston (USA) saltó 8.21 m en 1960. El mismo Boston mejoró su récord mundial en seis ocasiones, el último en 1965 con un salto de 8.35 m, plusmarca que igualó el soviético Igor Ter-Ovanesian (tres y medio) en 1967.

    El norteamericano Bob Beamon (técnica dos y medio), compitiendo frente a Boston y Ter-Ovanesian, conquistó el oro olímpico en Méjico-68 con un récord espectacular, como el de Jesse Owens en 1935, y que en aquel momento se bautizó como del siglo XXI (8.90 m). Posiblemente es el récord del que más se ha escrito y conferenciado para intentar explicar la mejora de 55 cm en la plusmarca mundial (2245 m de altitud, velocidad del viento límite 2.0 m/s, presión atmosférica 577,8 mm, densidad del aire 24% inferior a la del nivel del mar, aire muy cargado de ozono después de una tormenta, modificaciones en el talonamiento del atleta…).

    En los años 70, de igual manera que apareció la técnica “flop” en el salto de altura, algunos entrenadores y atletas experimentaron con otras posibilidades de vuelo: la técnica “flip” y el “salto mortal” (Figura) que, en teoría, permiten el logro de mejores resultados son ejemplo de ello; pero fueron prohibidas por la IAAF en 1974 cuando su rendimiento empezaba a ser competitivo frente a las otras técnicas tradicionales.

     

    El mejor saltador de la década de los ochenta fue Carl Lewis (USA, 3 ½) que ganó esta prueba en cuatro Juegos Olímpicos: Los Angeles’1984 (8.54 m), Seúl’1988 (8.72 m), Barcelona’1992 (8.67 m) y Atlanta’1996 (8.50 m).

    Pasaron 23 años antes de batirse de nuevo el récord mundial. Durante la celebración del Campeonato del Mundo en Tokyo-91, Mike Powell (USA) saltó 8.95 m (técnica 3 ½). Esta fue sin duda la competición más reñida de la historia donde Carl Lewis quedó subcampeón con 8.91 m ventosos. Carl Lewis había ganado hasta ese momento 65 competiciones consecutivas desde 1981 y a pesar de que en Tokio realizó la mejor serie de su vida: 8.68, -, 8.83, 8.91v, 8.87 y 8.84 m.

    Por su parte, el primer récord femenino por encima de 6 m reconocido por la IAAF fue el de Christel Schulz (GER) con 6.12 m en 1939. Después de la Segunda Guerra Mundial, las atletas del Este dominaron el salto de longitud durante décadas. La primera mujer en superar los 6.50 m. fue Tatiana Schelkanova (6.52, URSS) en 1962 y la barrera de los 7 m, la lituana Vilma Bardauskiene (Augustinaviciute de soltera, URSS) que saltó 7.07 m en 1978. Se acercaron a los 7.50 m Heike Daute-Drechsler (DDR) y Jackie Joyner-Kersee (USA) ambas con 7.45 m en 1986 y 1987 respectivamente. En la actualidad, la plusmarca mundial está en posesión de la ucraniana Galina Chistiakova (URSS) desde 1988 con un salto de 7.52 m. Hasta el momento son más de 50 mujeres las que han saltado por encima de los 7.00 m.

     

     TÉCNICA:

    Fase de carrera

    Junto con la batida constituye la base del salto. Debe ser previamente talonada (medida con precisión), y ha de realizarse en progresión y con gran elevación del muslo. El penúltimo apoyo es más largo que los demás y el último es el más corto.

     

    Fase de batida

    La batida transforma la carrera en salto. Comienza con el apoyo del pie de batida sobre la tabla y termina con la pérdida de ese contacto. El pie de batida llega a la tabla de planta  (apoyándose completamente).

    Tras la tabla existe una tira de plastilina que si recibe cualquier marca, por muy pequeña que sea, del saltador hará calificar el salto como “nulo”. La extensión de la pierna de batida será completa y coincide con la elevación de la pierna libre flexionada. En esta fase también existe un movimiento enérgico de brazos hacia arriba.

     

    Fase de vuelo

    Existen varias técnicas en este apartado dependiendo fundamentalmente de la longitud del salto y la experiencia del saltador. La más simple y aprendida en clase es la Técnica Natural, que consiste en que durante el vuelo la pierna de batida se une a la libre y en esa posición de "sentado" se efectúa la traslación.

     

    Fase de caída:

    La fase de caída ha de ser llevada a cabo de manera que la primera parte que toma contacto con la arena sea la marca más atrasada. Deberemos, por tanto, o bien caer en el hueco que dejan mis pies o hacia delante o hacia un lado, pero nunca dejar una marca más atrasada, ni siquiera al levantarnos, puesto que sería el comienzo de la medida.

     

     

    TRIPLE SALTO:

     

    HISTORIA:

    El triple salto nació, sin duda, de una mala interpretación de las pruebas atléticas practicadas por los Griegos. Éstos, en efecto, sumaban los resultados de los tres mejores saltos de la competición de salto de longitud, lo que llevó a pensar que practicaban un triple salto encadenado. Sea como fuere, el triple salto precisará mucho tiempo para imponerse en tanto que disciplina por completo. Por otro lado, no se codificará bajo su forma actual (pata coja, zancada y salto) hasta aproximadamente 1904. Incluso fue practicado sin impulso en los primeros Juegos Olímpicos modernos. Hasta las postrimerías del siglo XIX se practicaban los tres saltos sin una forma fija. Los irlandeses empleaban la misma pierna, mientras los escoceses solían hacer los dos primeros con la misma para cambiar de pierna en el tercer salto. Esta ha sido la modalidad que predominó y se hizo oficial.

     

    TÉCNICA:

    Para realizar un triple salto hay que realizar un primero, un segundo y un tercero. El primero es un salto a la pata coja, en el segundo se hace un cambio de pierna, y en el tercero se cae al foso de arena. El salto sigue una de las dos secuencias de piernas: izquierda, izquierda, derecha y caída o derecha, derecha, izquierda y caída.

    El reglamento establece las mismas normas para que el salto sea válido en la batida. Es decir, se toca tabla pero no se supera. Esto se realiza gracias a la lámina de plastilina que se coloca justo después de la tabla.

    La medición del salto se realiza desde el extrema de la tabla hasta la marca en la arena más cercana a esta.

     

    Carrera de aproximación

    Es similar a la de longitud, con menos variaciones de ritmo y amplitud en los últimos pasos carrera más homogénea).

     

    Primer salto.

    El saltador deberá efectuar una batida más profunda que la de un salto de longitud, aunque el despegue sea similar. En la suspensión las piernas realizan el gesto de "2 pasos" en el aire. El tronco permanece en todo momento en posición vertical. En la adaptación la pierna de batida que había quedado atrasada después del segundo paso se adelanta extendiéndose y  buscando activamente el suelo en el aterrizaje. La pierna que se ha batido es la misma que la que va a batir de nuevo en el segundo salto.

     

    Segundo salto

    Se inicia en el momento en que el pie de la pierna de batida toma contacto con el suelo  después de su acción circular. No es más que una zancada en profundidad. El tronco permanece recto, la pierna libre flexionada por el muslo (casi 90º) se mantiene a la altura de las caderas y la de atrás, también flexionada tras su impulso, trata de acercarse a la de delante.

     

    Tercer salto

    Es muy parecido al salto de longitud. El atleta llega con mucho menos velocidad horizontal que el saltador de longitud, por lo que el triplista, en la fase de suspensión, sólo podrá hacer, o un salto natural o un salto en extensión.

     

     

    SALTO DE ALTURA:

     

    HISTORIA:

    La idea de un salto de altura codificado proviene de Alemania con la publicación del libro de Gutsmuths, Gymnastik für die Jugend, en 1793, en el que se menciona la práctica de un salto por encima de una cuerda tendida.

    El primer récordman del mundo es el canadiense John Overland, que supera 1,67 m. en 1839. El salto de altura se codifica entonces poco a poco y va popularizándose, y es en 1874 que aparece el que puede ser considerado como el primer gran saltador de la historia moderna: el inglés Marshall Brooks, que lleva el récord a 1,89 m. En esta época, la técnica es de lo más rudimentario: el impulso se efectúa casi frente al listón, que el saltador franquea doblando las piernas bajo su cuerpo, con el busto casi vertical.

    El primer innovador, en lo relativo a la técnica, es el americano Mike Sweeney. Perfecciona el paso del listón efectuando una “tijereta con retorno interior”. Pero también pone atención en la carrera de impulso, hasta entonces desatendida. Supera 1,97 m. en 1895. Es otro americano, Georges Horine, quién supera la barrera mágica de los 2 m. en 1912, popularizando con ello un nuevo estilo de paso del listón: el rodillo californiano. Esta vez, el impulso se efectúa con el pie interior en relación con el listón y el franqueo se hace de lado con una ligera inclinación del busto. Harold Osborn, personalizando el estilo de Horina, consigue superar 2,03 m., provocando numerosas polémicas que desembocan en una saludable simplificación del reglamento.

    En 1940 se supera una nueva etapa cuando Lester Steers populariza una nueva técnica de salto, el “rodillo ventral”, haciéndose con el récord del mundo (2,11 m.). Durante una decena de años, ambas técnicas coexistirán hasta que el ventral se impone definitivamente. Grandes atletas se sucederán entonces: Chales Dumas y John Thomas, ambos con 2,22 m. De especial atención el soviético Valery Brumal, víctima de un grave accidente que llevó el récord a 2,28 con tan sólo 21 años.

    En México (1968) aparece una nueva técnica: el “fosbury-flop”, pero es en 1973 cuando Dwight Stone supera 2,30 m. con esta nueva técnica. Actualmente, es el Fosbury el que parece generalizarse y es la técnica con la que el cubano J. Sotomayor consigue el actual récord del mundo con 2,44 m. En el salto de altura femenino, el récord se sitúa en 2,09 m. y se ve que ha sacado un gran provecho con el “hallazgo” de Fosbury.

     

    TÉCNICA:

    La Carrera de Impulso:

    En la gran mayoría de los casos, la carrera de impulso está compuesta por dos partes bastante definidas: una parte en línea recta, y una parte en línea curva, con un radio de curvatura cada vez más pequeño. Dick Fosbury, creador del estilo, realizaba 8 zancadas de impulso: 4 zancadas en línea recta, de puesta en acción; 4 zancadas en línea curva, preparatorias del salto.

     

    La batida:

    La transformación de la velocidad lineal en el momento de apoyo del pie de pique ayuda a la elevación del tronco hacia delante en el plano de acción de fuerzas. El centro de gravedad corporal se desplaza siguiendo una curva ascendente, hacia arriba y hacia delante.

     

    El Vuelo.

    Durante esta fase, el saltador debe tener la impresión de "dejarse elevar hacia la barra arrastrado por los hombros". Es una fase relativamente pasiva. La rotación longitudinal, que ha sido frenada por la rotación en sentido inverso de los hombros durante la impulsión, continúa no obstante disminuyendo de velocidad hasta ser casi nula al final de la fase de vuelo en cuyo momento el saltador está completamente de espaldas a la barra.

     

    La Caída.

    Se efectúa sobre los hombros, con la cabeza flexionada y el mentón entrado hacia el pecho. La caída debe ser tónica (no dejarse ir). Debe realizarse en la prolongación de los dos últimos apoyos de la carrera de impulso. Los hombros son los que están más lejos del punto de impulsión, mientras que los pies son los más cercanos.

     

     

     
    Técnica salto altura

     

     

     

    Página creada el 22 de junio de 2002

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